Viernes, 13 Diciembre 2019
Medipress

Más allá de las películas

Mié, 23/09/2015 - 12:37
Incomparable sandbox de Avalanche

El estudio sueco de Avalanche Studios es experto en juegos de mundo abierto (o sandbox, como se les conoce habitualmente). Just Cause es su éxito más notable al que ahora añaden este Mad Max, ambientado en el universo creado por George Miller y que no tiene nada que ver con las cuatro películas conocidas, a excepción del personaje principal y el mundo en el que nos movemos. En este juego encarnamos a Max, tras ser atacado por Scrotus, el malo de turno, que le arrebata su espectacular coche y casi lo mata. A partir de entonces, nuestro objetivo es claro: construir un nuevo vehículo, acabar con el poder de Scrotus y, finalmente, con él mismo.
Para ello, el mapa del juego (inmenso, ya os avisamos) se divide en territorios controlados por un jefe, y que además se subdividen en zonas. En cada zona encontramos francotiradores, campamentos, refinerías, depósitos, zonas ocultas, rutas de convoyes e incluso moradores que nos pueden echar una mano. Nuestro objetivo es claro: ir debilitando el poder de Scrotus en cada zona para debilitarle y, además, conseguir desbloquear mejoras tanto para nuestro coche (que las necesitará) como para nosotros mismos. Las luchas serán tanto a pie, con el clásico y famoso sistema de combate ideado por Rocksteady en la serie Batman Arkham, o a bordo de nuestro coche, golpeando a los rivales hasta destruirlos tratando que no hagan lo propio con nosotros. La chatarra que iremos encontrando es la moneda oficial de cambio en el juego y con ella podemos comprar cualquier cosa. El agua y la gasolina son los bienes más preciados y escasos. Con la primera recuperamos nuestra salud mientras que con la segunda, podemos conducir nuestro vehículo. Quedarnos sin alguna de ellas supone un serio contratiempo y debemos buscar más por el páramo, al menos hasta que podamos crear en la fortaleza la construcción oportuna.
Mad Max es un juego espectacular en todos los sentidos, a nivel técnico sobresaliente y, sobre todo, muy divertido. Siempre hay algo que hacer, misiones que cumplir, tanto de la historia principal como secundarias y no hay momento para el aburrimiento (por no hablar de todos los coleccionables y desbloqueables que existen). Sin duda uno de los grandes títulos de este final de año y, por qué no decirlo, de los meses anteriores.

Dos vías de mejora
Nuestro personaje Max puede mejorar por dos caminos. Por un lado, con la ayuda de piezas de chatarra para adquirir mejor equipamiento de ataque y defensa, así como nuevos movimientos de combate. Y por otro, mejorando su existencia con más puntos de vida, o menor consumo de la gasolina o más posibilidades de encontrar munición o agua.

El secundario más protagonista
Chumbucket es un dedos negros que nos ayudará en toda la aventura. Lo encontraremos nada más empezar y es nuestro mecánico y ayudante, en el más puro estilo del cine, un secundario de lujo para una historia sensacional.