Lunes, 10 Diciembre 2018
Medipress

Transcendence

Mié, 18/06/2014 - 18:12
Posibles peligros de la inteligencia artificial

Por Alberto Quintanilla 

Lo último que se sabía de Johnny Depp como actor era que parecía haberse acomodado en su papel de pirata con la saga de Piratas del Caribe, aun manteniendo siempre su fidelidad a Tim Burton (Sombras Tenebrosas, Sweeny Todd, Alicia...), además de un intento de cambio de tercio con su personaje de indio en El Llanero Solitario. Su apuesta más reciente ha sido encarnar a un científico de mente privilegiada en Transcendence, que pone sobre aviso ante el peligro que pueden suponer para el ser humano las tecnologías avanzadas y la inteligencia artificial, según los fines con que sean utilizadas. El brillante investigador Will Caster (Depp) es asesinado por un grupo terrorista que siente aversión a los avances tecnológicos. Antes de morir, Caster, avezado gurú futurista, logra milagrosamente trascender su conciencia a un ordenador avanzado. A través de esta supercomputadora mantiene contacto con su viuda (Rebecca Hall) y su mejor amigo (Paul Bettany). Pero trascender en vida de modo virtual no es tan positivo como cabía presuponer. ¿Puede realmente el mismo Will que existió en cuerpo y alma seguir comportándose igual desde un avanzado mecanismo virtual desde el que tiene un poder tan inmenso? Su capacidad de saber lo que piensan los demás le puede hacer casi imparable. El ansia de ambición de un ser de este calibre raya lo peligroso no solo para sus allegados sino para toda la Humanidad. 

El papel de Depp está básicamente centrado en su rostro y gestos faciales por medio de una gran pantalla de ordenador, lo cual dificulta la empatía con el espectador. Junto al citado trío protagonista vemos desfilar rostros reconocibles como el de Kate Mara, Morgan Freeman o Cillian Murphy. El  personaje de Bettany como apoyo de la protagonista y amigo del fallecido, es el mejor logrado en  un metraje con demasiados descalabros de guión. El debut de Wally Pfister como cineasta es loable pero deslavazado. Christopher Nolan ejerce de productor ejecutivo.