Timadoras compulsivas

Jue, 09/05/2019 - 13:53
Una alocada y divertida comedia de enredos femenina

Rebel Wilson y Anne Hathaway tienen una química muy especial encarnando a dos timadoras natas que ejercen su profesión en una preciosa ciudad del sur de Francia. Josephine Chesterfield (Anne Hathaway) es una británica seductora y glamurosa con una magnífica casa en Beaumont-sur-Mer que tiende a engañar a hombres ricos procedentes de cualquier lugar del planeta. Todo va sobre ruedas hasta que su mundo, perfectamente ordenado y calculado, amenaza con explotar después de la inesperada aparición de Penny Rust (Rebel Wilson), una australiana que se dedica a lo mismo, pero de una forma mucho más improvisada. Mientras Penny consigue dinero estafando a hombres en bares, Josephine llena su caja fuerte con diamantes atrapando a las presas en casinos de lujo. Ambas usan métodos muy diferentes, pero son maestras en el arte del desplume y vaciando los bolsillos de los hombres que se han portado mal con las mujeres.

En Timadoras compulsivas, el talento de Wilson en la comedia física combinado con el humor fulminante de Hathaway son una mezcla incendiaria que explotará mientras seguimos a las dos protagonistas tratando de estafar a un ingenuo multimillonario de la tecnología (Alex Sharp).

CONFABULACIÓN FEMENINA

“Nunca he estafado a nadie en todos los días de mi vida, quiero que quede muy claro”, dice Rebel Wilson, hablando de su papel como la timadora Penny Rust. “Timadoras compulsivas es la historia de una timadora con mucha clase, interpretada por Anne Hathaway, que se topa con una mujer con mucha menos clase, a la que encarno yo, y las locuras de ambas en el sur de Francia”.

En Timadoras compulsivas unen sus fuerzas dos artistas femeninas del timo. “Mi personaje es una timadora sin piedad, aunque tiene corazón”, sigue diciendo la actriz, que también produce la película. Inspirada en Dos seductores (1964), escrita por Stanley Shapiro & Paul Henning, y en Un par de seductores (1988), escrita por Stanley Shapiro & Paul Henning y Dale Launer, la guionista Jac Schaeffer se encargó de la reescritura con Chris Addison, que también debuta como realizador en la gran pantalla con un nuevo enfoque sobre las dos comedias mencionadas.

Pero no se equivoquen, no se trata de una simple comedia de género. “No era suficiente pasar de masculino a femenino”, explica. “No basta con eso para hacer un remake. Es una versión puesta al día y nueva de dos mujeres dedicadas al timo con un guion totalmente nuevo”.  Los cuatro no eran completos desconocidos entre sí. Chris Addison, Jac Schaeffer y Anne Hathaway llevaban un año trabajando en otro proyecto; por otra parte, el director y Rebel Wilson se conocían por haber trabajado en la preparación de otra película. El director describe al trío de mujeres, las dos actrices y la guionista, como “tres compañeras muy creativas”.

Como siempre, todo comienza con el guion. En este caso, el reto residía en decidir cómo debía realizarse el cambio de género. “Ofrecía la oportunidad de incluir a muchos personajes y también muchos timos”, dice la guionista Jac Schaeffer. “Nos preocupamos de que los trajes, los peinados y los personajes elevaran la película, añadieran humor para el disfrute del público y dieran más material a Annie y a Rebel”.

Chris Addison, que empezó trabajando como monologuista y actor cómico, pasó a dirigir la premiada serie satírica “Veep”. “Lo que me empujó a querer dirigir esta película fue el guion, Jac escribió un guion fabuloso, mordaz y maravilloso”, dice el director. “No es nada fácil adaptar un clásico de tanto éxito; hay que tener mucha imaginación para transformarlo en algo fresco e imprimir aspectos totalmente diferentes a la historia, pero lo consiguió de una forma brillante”.

Gracias a su experiencia en televisión, Chris Addison es un firme defensor de la colaboración. “Creo firmemente que deben usarse las mejores ideas de las mejores personas, solo así se obtiene algo bueno”, sigue diciendo. “Alguien debe estar en el centro para ocuparse de que nadie se desvíe de la visión original y tomar las decisiones, pero hay que rodearse de los más inteligentes”. Fiel a sus convicciones, el director trabajó de cerca con Jac Schaeffer, y esta estuvo en el plató durante la mayoría del rodaje.

“No hay persona más inteligente que Jac”, añade Chris Addison. “Es divertida, rápida y una gran guionista. No es habitual que el guionista esté presente durante el rodaje, pero Jac y yo funcionamos muy bien trabajando juntos y este tipo de colaboración es buena para la película. Ha sido una bendición que estuviera siempre en el plató. Trabajamos muy bien juntos”.

La guionista disfrutó con la colaboración: “Chris y yo tenemos una visión similar. Me lo pasé realmente bien en el plató porque no esperaba que pudiera dar vida a todo lo que hablamos con tanta exactitud”, reconoce. “Por ejemplo, la escena del coche en la que Penny llega a Beaumont-sur-Mer. Descubrimos que Penny incluso ha mejorado su habitual modo de transporte. En el guion especifiqué que el coche era de color verde neón, pero Chris eligió el dorado. Y pensé: ‘Perfecto, solo Chris es capaz de sobrepasar mi idea de un coche llamativo’”.

La guionista dice que fue genial pasar tanto tiempo en el plató. “No es habitual que los guionistas estén durante el rodaje, sobre todo en una comedia, porque las películas suelen ser escritas y reescritas por más de un guionista”, comenta. “Pero así podía echar una mano a todos. En una comedia siempre hay sitio para colaborar y probar con otro chiste con el fin de que la escena sea aún más graciosa. Incluso así, el guion era bastante cerrado en cuanto al ritmo y a la estructura. No había mucho sitio para la improvisación, comparado con otras comedias, debido a la naturaleza del timo y a la interacción entre los personajes. Chris, Anne y Rebel lo hicieron a la perfección”.

También fue de gran ayuda el doble papel de Rebel Wilson como productora y actriz. “Siempre he sido fan de Rebel”, dice el productor Roger Birnbaum, “he visto casi todas sus películas y me parece hilarante. Después de conocerla, me di cuenta de que no solo era muy divertida, sino también muy inteligente, y de que tenía mucho que decir. Fue un pilar para esta película. Cuenta con la enorme ventaja de que uno se lo pasa muy bien trabajando con ella”.

Chris Addison está totalmente de acuerdo: “Lo genial de trabajar con Rebel es que controla todos los aspectos de una película, pero también es capaz de improvisar durante el rodaje. Ella sentía pasión por el proyecto y se lo vendió a Roger Birnbaum y a MGM. Además, el personaje de Penny es perfecto para ella. Es divertida y caótica, no pega nada con el ambiente. Rebel aporta algo diferente en cada toma, y eso significa disponer de una gran riqueza para la posproducción”.

Rebel Wilson descubrió que tenía mucho en común con el director en su faceta de exmonologuista. “Era perfecto porque viene de la gran tradición cómica británica”, dice la actriz y productora. “No solo se le dan bien los diálogos y los chistes, sabe dar matices y toques que mejoran una escena. Por ejemplo, en una escena voy a un hotel, y la suite donde me hospedo se llama ‘Caroline’. Este tipo de detalles siempre me hacen mucha gracia”.

El director Chris Addison añade que Anne Hathaway también es una cómica sin par. “Annie es tremenda”, dice. “Es muy graciosa, además de muy inteligente en la vida real, lo que le permitió tener ocurrencias geniales con el personaje de Josephine. Fue un placer verla trabajar y descubrir todo lo que aportó. Recuerdo que hubo un momento al poco de empezar a rodar en el que Jac y yo estábamos detrás de los monitores absolutamente muertos de la risa. Y es la elegancia personificada. Los dos personajes, Penny y Josephine, se complementan a la perfección”.

Chris Addison recuerda una escena donde Anne Hathaway sugirió que ella debería cantar una canción tradicional alemana porque se hace pasar por una excéntrica doctora alemana llamada Schaffhausen. Fue una improvisación que conquistó a los productores. “Era tremendamente divertido, me recordó a Madeline Kahn”, explica el director. Anne Hathaway también elogia al realizador: “Chris Addison es una joya. Sabía que era inteligente y gracioso, pero no tenía ni idea de lo genial que sería trabajar con él y de cómo nos obligó a todos a dar lo mejor. Es abierto, divertido y muy culto. Sabe inmediatamente lo que hará gracia al público y por qué. Entre los dos desmenuzábamos el aspecto científico de los chistes”.

Además, está la peculiar forma que tiene el director de expresar su aprobación. “Una de las cosas que más me gusta de Chris es que sabe colocarse en tu línea de visión durante una toma, y si ves que empieza a gesticular con los brazos en alto y a dar saltos, es que todo va sobre ruedas y le gusta. Eso me animaba muchísimo”, añade la actriz.

Asimismo, cuando las cosas no salen tan bien, lleva al actor por otro camino. “Si la escena no acaba de encajar, nunca se impacienta, no pierde la calma, se concentra en ayudarte a encontrar una salida”, sigue diciendo Anne Hathaway. “Es una persona muy positiva, llena de entusiasmo. Me gustó mucho su forma de ser”. Y termina hablando de Jac Schaeffer, la guionista: “Disfruté trabajando con ella, el ambiente era relajado, cálido y cooperativo, lo que siempre se desea en un rodaje”.

Hablando de calidez, la historia transcurre en el sur de Francia, en la costa Mediterránea, y gran parte de los timos de Josephine y de Penny se desarrollan en una especie de mundo soñado. “La película funciona porque se trata de un entorno elegante, rico, precioso y lujoso donde se cuela todo lo contrario”, dice Chris Addison. “Es genial ver cómo chocan los dos mundos”.

Ya se sabe que los opuestos se atraen, y las dos timadoras no son excepciones a la regla. “Cuando Penny descubre a Josephine se da cuenta de que hace lo mismo que ella pero a un nivel muy diferente”, explica Rebel Wilson. “Josephine es mucho más rica que Penny cuando la vemos por primera vez, y Penny quiere saber cómo puede llegar a ser igual que ella. Es algo que me llegó al alma porque cuando conocí a Anne Hathaway, lo primero que pensé fue: ‘¿Qué hago para ser como ella? ¿Qué hago para ser tan buena actriz y tener tanto glamur?’ Creo que esto también ayudó a la película”.

A pesar de tener estilos totalmente opuestos, las dos actrices encajaron perfectamente. “Rebel y yo tenemos un enfoque y estilos cómicos muy diferentes”, dice Anne Hathaway. “Chris creó un mundo donde ambas encajábamos, fue maravilloso. Descubrimos que nos caíamos de maravilla y que teníamos una química genial delante y detrás de la cámara. Chris supo cómo captarlo, apoyarlo e incluso aumentarlo”.

Al acabar el rodaje, Anne Hathaway reconoce que ya es la fan número uno de Rebel Wilson. “Rebel me dejó atónita”, dice. “El guion fue escrito para ella y le dio alas. Sabía que era una gran cómica, que tenía mucho talento, pero no esperaba que confiriese al personaje una latitud emocional de tal calibre. Es genial con la comedia física y la improvisación; no creo que nadie pueda igualarla ahora mismo”.

La comedia física de Rebel Wilson formaba parte de la ecuación. “Me encanta la comedia física”, dice. “Disfruto usando mi cuerpo para la comedia”. Anne Hathaway está de acuerdo y describe a su coprotagonista como alguien que se apodera del momento: “Es asombroso ver la forma en que construye momentos hilarantes a partir de la nada. Inventa varias versiones del mismo diálogo en cuestión de segundos. Su rapidez mental es extraordinaria, un poco como si tuviera burbujas de comicidad flotándole alrededor de la cabeza y las atrapara”.

Anne Hathaway invitó a cenar a Rebel Wilson, Chris Addison y Jac Schaeffer justo antes del comienzo del rodaje: “Rebel y yo brindamos, y recuerdo agradecerle que tuviera confianza en sí misma, ya que de lo contrario ninguno de nosotros hubiera estado allí en aquel momento. Vio el proyecto, lo hizo suyo y nunca se rindió”.