Sonic: La película

Mié, 12/02/2020 - 14:52
El famoso personaje de Sega salta a la gran pantalla

Sonic: La película es una comedia de acción de imagen real que se basa en la serie de videojuegos de Sega, una de las más famosas y vendidas de todo el mundo, protagonizada por el descarado erizo azul proveniente de otro mundo. La película sigue las desventuras de la vida cotidiana que acechan a Sonic y a su recién conocido amigo humano, Tom (James Marsden). Sonic y Tom unen sus fuerzas para detener al malvado doctor Robotnik (Jim Carrey) que intenta atrapar a Sonic con el fin de manipular sus inmensos poderes para dominar el mundo. En la película también tienen una intervención estelar Tika Sumpter, en el papel de Maddie, la esposa de Tom, y Ben Schwartz, que da voz a Sonic.

Sonic es una pequeña bola de súper energía y velocidad alojada, como le gusta indicar a él, en un continente extraordinariamente atractivo. Por supuesto, esa gran energía trae consigo grandes villanos deseosos de conseguir energía, y Sonic tiene que escapar por los pelos de su lejano planeta, con la ayuda de su protector y amigo Longclaw y de un mágico anillo de oro, hacia un planeta llamado Tierra. Las últimas palabras cargadas de sabiduría que Longclaw dedica a su joven pupilo, “No dejes de correr nunca”, siempre estarán presentes en la mente de Sonic.

Sonic se acomoda en nuestro planeta como si estuviese en casa, disfrutando de la vida y asentándose en un cómodo y acogedor refugio, disfrutando de su cómic favorito (“The Flash”, ¿cuál, si no?) y película (Speed, ¡claro!), en el pequeño pueblo de Green Hills, Montana. Mediante el uso de su velocidad supersónica, Sonic se mantiene oculto a sus vecinos humanos, porque es demasiado para este mundo. No obstante, está siempre atento a lo que hace la gente del pueblo, y desearía tener su compañía, en particular la del sheriff del pueblo, Tom, cuya afición a la bollería mañanera ha llevado a Sonic a llamarle “Señor de los Donuts”, y a la mujer de Tom, Maddie, “Señora de los Lazos” (por sus impresionantes ejercicios de yoga).

Después de ver un partido local de béisbol, Sonic baja al campo solo y practica todas las posiciones. Es una increíble exhibición de súper velocidad y súper diversión, pero al final Sonic se siente aún más solo, y trata de quitarse de encima ese sentimiento con una carrera electrificante y turbo-alimentada que deja a la zona sin suministro de energía. El súbito y amplio apagón capta la atención del ejército y de la CIA, que enrola al mega genio poco convencional, es decir, maníaco, doctor Robotnik para que localice la fuente del pico de energía.

A Jim Carrey, Robotnik le ofreció la oportunidad de volver a sus legendarias raíces en la comedia cinematográfica, y, dice, “retomar el nivel de energía descabellado que le encanta a la gente, y el espíritu de películas como Ace Ventura: un detective diferente, La Máscara, y Dos tontos muy tontos. A la hora de interpretar a Robotnik, abrí las compuertas y dejé que la situación fluyese.”

Mientras tanto, los caminos de Sonic y Tom acaban por cruzarse después de que el sheriff descubre a Sonic rebuscando en su cobertizo y le dispara accidentalmente con la pistola tranquilizadora. No pasa mucho tiempo antes de que Sonic comparta su secreto con Tom, y los dos se hagan amigos y se lancen a un viaje para recuperar los anillos de oro mágicos de Sonic, que ahora están depositados sobre la Pirámide Transamerica, el imponente edificio de San Francisco.

James Marsden nos dice lo siguiente: “Para Tom, hacerse amigo de esta criatura tiene sentido, por no mencionar la épica e inolvidable aventura que corren juntos.”

Naturalmente, Robotnik les pisa los talones, tratando de atrapar a Sonic y aprovechar sus poderes para -¿a que os lo imagináis?- nada menos que apoderarse de todo el mundo… Y del universo.

El viaje de Sonic a la gran pantalla

Parece lógico que el equipo artístico y técnico que lleve la icónica y dilatada serie de videojuegos de Sega a la gran pantalla este compuesto por: 1) Jim Carrey, un referente de la comedia conocido por sus frenéticos manierismos en la pantalla; 2) Neal Moritz, el productor de la saga de películas de gran éxito en la taquilla A todo gas; y 3) Jeff Fowler, un director de meteórica carrera, nominado a los Oscar de la Academia, aficionado al juego de Sonic desde su infancia.

Moritz destaca que tanto él como su equipo sintieron el desafío de incluir en la película lo que los seguidores del juego adoran acerca de Sonic, a la vez que se aseguraban de que la trama fuese accesible a los que no están familiarizados con el personaje. Durante el desarrollo del proyecto, descubrió que este segundo grupo de público era menor de lo que había imaginado. “Descubrimos que hay más gente que conoce a Sonic que a otros muchos iconos de la cultura popular, como Lego”, destaca Moritz. “A la gente le encanta la actitud y la rapidez de Sonic”.

Moritz prosigue, “El objetivo de nuestra película consistía en conservar todo ese folklore y añadir algunas otras dimensiones inesperadas. Es una combinación de lo que más nos gusta en las películas: acción increíble, comedia y muchos sentimientos que provienen de la amistad que establece Sonic con los personajes humanos”.

Tim Miller, productor ejecutivo, que anteriormente había dirigido una película sobre otro icono de la cultura popular, Deadpool, añade: “Es la primera vez que Sonic tiene presencia en el mundo de la acción real, lo que añade interesantes y nuevas posibilidades a lo que puede hacer y lo que puede ser”.

La relación de Fowler con Sonic comenzó a los 13 años de edad, en el momento en el que descubrió el juego. “Me di cuenta inmediatamente de que el juego y el personaje cambiarían la escena de los videojuegos para siempre”, explica. “La actitud de Sonic era singular y refrescante; yo nunca había estado en contacto con una personalidad como la suya. Rompió la ‘cuarta pared’, la separación entre el mundo virtual y el mundo real, cosa que nunca se había hecho en un juego, y abrió una ventana para que descubriésemos su personalidad. Sonic se comportaba como un quinceañero y eso permitía establecer una conexión instantánea. Tenía confianza en sí mismo, sentido del humor, y un espíritu travieso”.

Fowler quería asegurarse de respetar el espíritu del juego y elaboró el tejido de la película con hilos que los aficionados pudiesen reconocer, como los anillos de oro, que abren un portal para que Sonic escape a través del espacio y del tiempo; su velocidad, por supuesto; las famosos zapatos rojos de Sonic; y las esmeraldas energéticas que le proporcionan sus capacidades.

Simultáneamente, Fowler y los guionistas Pat Casey y Josh Miller querían añadir cualidades que no estaban en los videojuegos. “Queríamos que Sonic fuese vulnerable en ciertos aspectos, para que el público conectase emocionalmente con él”, indica. . “A pesar de todo su sarcasmo y de la chulería de sus respuestas rápidas, Sonic está tratando de encontrar la manera de adaptarse a este nuevo mundo”.

Este rasgo de vulnerabilidad es una característica esencial del personaje, pero Moritz destaca que la película sigue dando lo que los fanáticos del juego esperan... y más. “Hay una secuencia culminante en la que se ve a Sonic y Robotnik en una persecución que tiene lugar en París, la gran muralla de China, y las pirámides de Egipto, antes del gran final en Green Hills, todo ello en cuestión de minutos”, nos dice con una sonrisa malévola. “Nunca se ha visto nada parecido.”

Moritz quedó impresionado por la habilidad de Fowler no sólo para dar vida a este tipo de secuencias de acción épica, sino por su “increíble pasión por Sonic y por lo que podía llegar a ser una película centrada en el personaje. Jeff se centró desde el primer momento en proteger al personaje, y se nota. Da a la película el tono de aventura y diversión que cabe esperar, pero a la vez la convierte esencialmente en una historia entrañable”.

El propio Sonic – o, por ser más exacto, Ben Schwartz, que interpreta al personaje – confirma que el director “adora a Sonic, y que todas las decisiones que ha tomado derivan de esa adoración. Fue muy emocionante interpretar a Sonic a través de la mirada del director.”