Domingo, 23 Febrero 2020
Medipress

Pavarotti

Jue, 09/01/2020 - 13:39

Pavarotti

Director: 
Ron Howard
Intérpretes: 
Luciano Pavarotti, Princesa Diana, Bono, Andrea Griminelli, Nicoletta Mantovani, Lorenza Pavarotti, Giuliana Pavarotti, Cristina Pavarotti
Distribuidora en cines: 
A Contracorriente Films
Estreno en cines: 
10 de Enero de 2020
El do de pecho

Por Julio Tovar

Ron Howard es lo que podríamos definir como un “artesano” de Hollywood. Se ha movido por decenas de géneros como la comedia o el thriller con éxito, sin apenas autoría, y ha realizado productos de gran profesionalidad. Ahora, entre medias, ha sacado tiempo para confirmarse como realizador de documentales, especialmente musicales, y de los Beatles ha saltado a nada menos que la ópera…

El protagonista del filme no es otro que Luciano Pavarotti, genio y figura, en un trabajo honesto que reconstruye al artista e histrión desde su infancia a sus últimos años. Howard, a diferencia de otros trabajos suyos en este género, es más experimental y comienza el filme invocando el parecido de Pavarotti con el lírico Enrico Caruso. El símil no es casual: la intención del realizador es demostrar cómo las dos figuras recorrieron su tiempo como iconos pop, superando los límites de audiencia que suele tener un género como la ópera. De hecho, tanto por la elección de testimonios como por el desarrollo se tiende a justificar las veleidades del divo con gente tan alejada del bel canto como Bono de U2.

 

El documental, quizá excesivamente largo, tiene también la virtud de ser valiente con la vida privada del tenor, cuyo frenesí de apetito no se limitaba a los mejores restaurantes sino también a una notable cantidad de amantes. De hecho, es muy iluminador respecto a su relación con su secretaria, Nicoletta Mantovani, cuyo testimonio se recoge y produce los momentos más clarividentes de la pieza. Entre tanto, aparecen todos sus hitos artísticos: su debut en Yugoslavia con “La Traviata”, el éxito en Londres y especialmente la producción de “La Bohéme” de Zeffirelli que le catapultó al estrellato. De ahí a ser una figura popular en EE.UU., donde mezclo recitales a piano en ciudades rurales con sus interpretaciones para los aficionados a la ópera en los recintos más consagrados.

Un repaso quizá excesivamente largo, un tanto hagiográfico, pero que sirve como resumen de una carrera inolvidable. Su prematura muerte, en el año 2007, dejó cierto vacío en la canción que todavía no ha sido llenado por ningún tenor en términos de presencia mediática.