Lunes, 18 Noviembre 2019
Medipress

No se Aceptan Devoluciones

Mié, 30/04/2014 - 00:23
Paternidad forzosa

Por Alberto Quintanilla

No es habitual que lleguen a España cintas mexicanas basadas en el ámbito de la comedia familiar. Si bien es cierto que No se Aceptan Devoluciones podría ser encuadrada en el género de "comedia dramática", no esconde que su intención es crear humor y gags en el 90% de su metraje. Eugenio Dérbez (director, actor y co-guionista de la cinta) da vida a Valentín, un soltero mujeriego que vive en Acapulco. Acostumbrado a ir de flor en flor y conocer a todo tipo de turistas, un día llegará una extranjera norteamericana (Jessica Lindsay) que le deja un bebé en su puerta, diciéndole que él es el padre. La madre escapa en taxi y al pobre Valentín no le da tiempo a reaccionar. Toda su vida se derrumba de repente. Su inmadurez le lleva a intentar devolver al bebé a Los Ángeles, tratando de encontrar a esa mujer como sea. Las peripecias del viaje harán recalar a Valentín como figurante de películas, haciendo de doble de escenas peligrosas en Hollywood. La vida parece otra y así sigue hasta que la niña cumple siete años. Padre e hija viven un mundo imaginario, ya que la pequeña cree que todo es de ensueño con un papá actor y famoso y una mamá a la que no conoce porque está viajando por todo el mundo. Inesperadamente la madre vuelve a entrar en escena y descoloca por segunda vez el mundo que Valentín se había creado de nuevo. No se Aceptan Devoluciones toca el tema de la paternidad, la madurez y la lucha por la custodia de los más pequeños. Pero, sobre todo, explica algo más importante que lo anterior (que ya de por sí lo es): intentar aprovechar la vida a cada minuto. La cinta arrasó en México y EE.UU. y, como curiosidad, fueron necesarios 12 largos años para que el rodaje de la película pudiera ponerse en marcha. Por cierto, muy bien en su papel la niña Loreto Peralta.