Lo que de verdad importa

Mar, 28/02/2017 - 00:20
Una película esperanzadora, bella y conmovedora

Tras Maktub, el director y guionista Paco Arango nos invita una vez más a celebrar lo bueno de la vida con una historia cargada de esperanza, un drama bello y conmovedora  dedicada a Paul Newman y a sus campamentos especiales para niños con enfermedades graves "Serious Fun Children’s Network” (https://www.seriousfunnetwork.org).

Mezcla de comedia, drama y realismo mágico, Lo que de Verdad Importa narra una historia increíble protagonizada por un hombre acuciado por las deudas que se refugia en la bebida para olvidar sus problemas.

Alec (Oliver Jackson Cohen) es el dueño de una tienda de reparaciones eléctricas, “El curandero”, que está a punto de cerrar. Debe dinero a la gente equivocada, se acuesta con una mujer casada y comienza a tener serios problemas con la bebida. Hasta que inesperadamente, un hombre llamado Raymond (Jonathan Pryce) aparece con una misteriosa propuesta que permitiría a Alec hacer “borrón y cuenta nueva”: él pagará todas sus deudas y, a cambio, Alex se mudará a Nueva Escocia durante un año.

Alec llega a Lunenburg, un pequeño pueblo donde Raymond tiene una casa. Allí conoce a Cecilia (Camilla Luddington), la veterinaria del pueblo, quien, para ayudarle a encontrar trabajo, le propone publicar un anuncio en el periódico local. Para hacer el anuncio más atractivo, Alec escribe “El curandero: arreglo cualquier cosa eléctrica estropeada”, pero algo sale mal en la impresión y el anuncio finalmente da a entender que Alec es una especie de sanador. Al ver el anuncio la gente del pueblo acude a contratar sus servicios, aunque Alec les rechaza explicándoles el error. Pero entonces sucede algo inexplicable: ¡todos aquellos que han ido a ver a Alec se han curado! El rumor se extiende: Alec, claramente, sana. Cuanto más se esfuerza en negar sus poderes curativos, más cosas extrañas ocurren a su alrededor. Alec, en estado de shock, descubre un secreto familiar: tiene el don de curar. La llegada de Abigail (Kaitlyn Bernard), una adolescente con cáncer terminal, tremendamente madura e inteligente, le dará a Alec una última oportunidad para reconsiderar el sentido de su vida.