Martes, 10 Diciembre 2019
Medipress

Las Vidas de Grace

Vie, 25/07/2014 - 00:21
Adolescentes conflictivos y traumas personales

Por Alberto Quintanilla 

Dentro de la denominada corriente de cine indie existen algunas propuestas que no deberían quedar perdidas entre el público que acude habitualmente a las salas. Especial atención merece el nuevo trabajo del cineasta Destin Daniel Cretton (I Am Not a Hipster) que bajo el título de Las Vidas de Grace aglutina una interesante propuesta. Con la joven Brie Larson al frente en un destacado papel dramático, el director usa la historia de un cortometraje homónimo rodado hace años para desarrollar un férreo drama. El filme cuenta cómo la joven Grace (Larson) trabaja en un centro de acogida para adolescentes problemáticos que sufren exclusión social. También ayudan allí su pareja, Mason (John Gallagher Jr.), Jessica (Stephanie Beatriz) y el recién llegado Nate (Rami Malek). En el día a día se producen situaciones con los chavales que muestran que la vida en el centro (denominado Short Term 12) no es sencilla. Allí solo se acoge a adolescentes con un lado conflictivo hasta que éstos llegan a la mayoría de edad. Sus cuidadores sobrellevan todo con suma experiencia, atenciones, juegos y charlas. A pesar de su aparente dominio y autocontrol, la incomunicación de la propia Grace para con el mundo exterior se ve destapada con la llegada de una nueva chica interna al centro (Kaitlyn Dever). Ésta tiene serios problemas con su padre y su acercamiento con Grace permite que la propia protagonista vuelva a afrontar fantasmas graves de su pasado, al verse reflejada en los ojos de la pequeña. La película conjuga un tema duro con atisbos de sutilidad humorística y busca el lado humano. No es delicada al poner el foco en un tema serio tratado con inteligencia, sin ocultar melancolías ni tristezas. El buen casting de chicos internos y unos sólidos Larson y Gallagher Jr. (conocido gracias a la serie The Newsroom) dan entereza a la película. Pasó con éxito de crítica y público por festivales como Locarno o la Seminci.