Lunes, 18 Noviembre 2019
Medipress

Joven y Bonita

Vie, 07/03/2014 - 00:50
Otra sensual 'lolita'

Del mismo modo que Catherine Deneuve mostraba una doble vida en aquella joya de Buñuel llamada Belle de Jour, el francés François Ozon nos muestra en Joven y Bonita la inmersión de una joven que termina en el intrincado mundo de la prostitución. Isabelle es una joven de 17 años que derrocha belleza y múltiples encantos. Su despertar sexual tiene lugar cuando un cálido verano conoce a un novio alemán al que no termina de querer del todo. La llegada del otoño hará que florezca algo dentro de ella. La fina línea de los sentimientos amorosos y el sexo frío con hombres maduros, de modo clandestino, supone un nuevo juego para la joven. No es tanto el dinero fácil como el juego que le permite a Isabelle mantener una vida distinta a su rutina de estudiante. Su familia es adinerada pero para ella todo consiste en estudiar de día y ser prostituta de lujo por las tardes. El realizador de la celebrada En La Casa cuenta, a través de las estaciones del año y con solo cuatro canciones, cómo el descubrimiento sexual de una joven puede ser igual de compleja a la de cualquier adolescente aunque cayendo en terrenos peligrosos. El hecho de que todos los hombres quieran estar con Isabelle por ser tan hermosa no oculta el halo de soledad que rodea a la muchacha. Ozon vuelve a rodearse de jóvenes actores, destacando un valiente papel protagonista de Marine Vacht. La actriz rememora en ciertos momentos pasionales y cargados de sensualidad a la Sue Lyon que descubrió Kubrick para su Lolita. En la vida real Vacht es modelo y pone imagen a varias marcas de cosméticos pero su magnetismo como actriz se mantiene intacto. Otro aliciente, aunque sea en solo un par de secuencias, lo constituye ver a Charlotte Rampling ante la cámara.