Escape room

Mié, 13/03/2019 - 12:47
Terror psicológico juvenil

Escape room es la última película de terror psicológico del director Adam Robitel (“Insidious: The Last Key”). Una cinta sobre seis extraños que deberán utilizar su ingenio para sobrevivir, protagonizada por Taylor Russell (“Lost in the Space”), Tyler Labine (“El Amanecer del Planeta de los Simios”), Logan Miller (“The Walking Dead”) y Deborah Ann Woll (“True Blood”).

Te encuentras en una sala. No tiene ventanas, hay una sola puerta y está cerrada. El loco que te ha encerrado ha creado una serie de complicados y diabólicamente ingeniosos puzles que, resueltos en el orden correcto, te guiarán hacia la llave y a tu salvación. Y para hacerlo más difícil aún, ha puesto un cronómetro de una hora para completar los puzles y escapar… o sufrir las consecuencias.

Lo que parece una película de miedo es uno de los entretenimientos que más está creciendo en el mundo: el fenómeno de los “escape room”. Armado sólo con tu ingenio, y de las destrezas de la gente que se encuentra contigo, los jugadores deben averiguar códigos, descifrar enigmas y descubrir escondites lo más rápido posible. Cada sala tiene una trama secreta, donde los jugadores van armando el puzle en una divertida experiencia de trabajo en equipo. Desde la creación del concepto allá en 2010, han surgido escape rooms por todo el mundo, satisfaciendo las necesidades de diversión y evasión de la realidad del público.

Cuando el productor Ori Marmur probó un escape room con su familia, vio el potencial para una película. Es además un concepto que se ha aceptado en todo el mundo y el tema tendría atractivo global. “Me pareció muy divertido, como un juego de mesa viviente” explica Marmur. El proyecto parecía encajar a la perfección con un misterio clásico de sala encerrada, y junto al productor Neal H. Moritz, empezó a trabajar en la idea. Rápidamente llegaron a un concepto en el que no sólo tendrían que escapar de una sala extremadamente peligrosa, sino que, cuando se acabase el tiempo, morirían.

“Tienes que usar el cerebro todo el rato cuando estás en estas habitaciones, ya que la gente que la creó quiere que muramos uno a uno” dice el actor Jay Ellis. “Estás constantemente intentando averiguar qué ocurre, dónde puedo o no pisar y cuál es la verdadera salida, con respecto a lo que sólo es una distracción”.

Adam Robitel, quien anteriormente dirigió el éxito del terror Insidious: La Última Llave, se sumó a la dirección. “Los buenos escape rooms son muy cinematográficos: entras en un frío bunker de guerra y rebuscas entre carpetas de la CIA, entonces aprietas un botón y de repente se enciende un proyector escondido que te muestra un mapa” añade Robitel. “Estas habitaciones tienen una buena dirección de arte, así que vi el potencial visual de la película al instante”.

Según Marmur, los cineastas vieron la oportunidad de hacer una película que jugase con los convencionalismos del género: una película que funcionase como thriller psicológico y de terror. “Era una oportunidad de hacer algo divertido. Este es un género en el que todo suele ocurrir de noche y las visuales no suelen ser muy buenas. Deja mucho a la imaginación. Nosotros escogimos otro camino. La película tiene localizaciones increíbles con visuales sobrecogedoras y una historia que tiene mucho que ver con la experiencia de un escape room de la vida real. La audiencia se siente parte de la película, como si tuviese que ayudar a los actores a averiguar todos los enigmas”.