Enemy

Mié, 26/03/2014 - 01:44

Enemy

Director: 
Denis Villeneuve
Intérpretes: 
Jake Gyllenhaal, Melanie Laurent, Isabella Rossellini, Sarah Gadon, Jane Moffat, Tim Post, Laurie Murdoch, Darryl Dinn
Distribuidora en cines: 
Alfa Pictures
Estreno en cines: 
28 de Marzo de 2014
Dobles, paranoia y misterio

Por Alberto Quintanilla 

Denis Villeneuve firmó hace años una de las películas más destacadas de los últimos tiempos. Se trata de Incendies, con la que logró una nominación a los Oscar como candidata a mejor película de lengua extranjera. Poco después se enfrascó en dos cintas casi a la vez: Prisioneros y Enemy.  En las dos vemos a Jake Gyllenhaal pero es en Enemy donde el actor brilla casi por completo, en una dupla interpretativa. Adam (Gyllenhaal) trabaja como gris profesor universitario y sigue una existencia monótona de la que solo algunos momentos junto a su novia parecen salvarle. Un día descubre de la forma más fortuita posible, a través de un DVD al azar, que existe un actor llamado Anthony físicamente idéntico a él. El deseo y la curiosidad pueden con Adam y decide ir al encuentro de su doble, sin saber qué consecuencias tendrá dicha reunión. Anthony y Adam son idénticos en apariencia pero cada uno posee una personalidad distinta y posee aficiones opuestas.

Basada libremente en la obra El Hombre Duplicado de Saramago, en Enemy todo parece extraño y surrealista según avanza la investigación personal del protagonista. La cinta es una coproducción hispano-canadiense y ha cosechado grandes críticas en Festivales como Toronto, San Sebastián o Sitges. Villeneuve deja muy claro que es Gyllenhaal quien va a guiar al espectador por un turbio recorrido de confusiones e identidad, incluyendo premeditadamente algún elemento que divaga entre la realidad y lo alucinatorio. Por eso quizá recuerda algo a cintas casi surrealistas de Lynch o Cronenberg, haciendo reflexionar y potenciando el aspecto psicológico. Enemy mezcla el suspense y no olvida el thriller pero no oculta su faceta de película compleja. Precisamente, en esa etiqueta de rareza reside probablemente su mayor atractivo. Además de Gyllenhaal, brillante con sus dos personajes, hay que detenerse obligatoriamente en la breve pero enigmática presencia de Isabella Rossellini.