Miércoles, 21 Agosto 2019
Medipress

El Impostor

Mié, 08/05/2013 - 17:20
Cuando nada es lo que parece

Por Alberto Quintanilla

Puede parecer un tópico manido, pero a veces la realidad puede superar con creces a la ficción. Tres años después de la desaparición del joven Nicholas Barclay en San Antonio (Texas), su familia recibe una sorprendente llamada. El joven está, al parecer, vivo en la otra parte del mundo. Le han encontrado en una cabina telefónica, solo y abandonado en Linares (Jaén). Todo suena demasiado extraño pero lo es aún más cuando el propio joven relata a los espectadores que no tiene nada que ver con el tal Nicholas. Él es moreno, de ojos marrones, nacido en Francia, pero su deseo es encontrar una familia que le dé la infancia que nunca pudo tener. Por eso decide engañar a todos y hacerse pasar por el desaparecido.

A su traslado a EE.UU. el joven es interrogado por expertos y éste cuenta todo tipo de sucesos tras su supuesta desaparición. Han pasado más de tres años pero su versión es que fue secuestrado por extraños y sometido a torturas y violaciones de todo tipo. La familia le acoge encantada y cree en él, a pesar de que las diferencias entre el joven y Nicholas son evidentes. Solo una pequeña separación de los dientes le asemeja algo con la persona a la que usurpa. Todo se vuelve cada vez más confuso y cada personaje parece actuar ante los demás ocultando detalles. Una película extraña, sorprendente y muy escalofriante. Basada en hechos reales, el director Bart Layton ha recreado este documental de un modo asombroso y que estremecerá al espectador. ¿Qué ocurrió realmente con Nicholas? ¿Por qué la familia acepta con tanta alegría a un extraño y mantiene las apariencias? ¿Qué clase de perturbación tiene el propio impostor cuando su afán es tratar de vivir la vida de otra persona? La película que Hitchcock hubiera querido dirigir y donde Norman Bates encajaría perfectamente como personaje secundario.