Miércoles, 21 Agosto 2019
Medipress

Después de Mayo

Mié, 19/06/2013 - 14:08
¿Qué quedó de la revolución juvenil parisina?

Por Alberto Quintanilla

El cine de Olivier Assayas es reconocible por su aspecto comprometido y despertador de conciencias. Con quince largometrajes a sus espaldas, el realizador francés de éxitos como Carlos (2010) se focaliza en el París de comienzos de los 70. Tras el movimiento revolucionario de Mayo del 68, nos muestra a un grupo de estudiantes, liderado por Gilles (Clément Métayer), una especie de trasunto del propio director. Estos jóvenes, creativos y con ínfulas de libertad e ideas comunistas, intentar vivir como artistas en sus respectivos gremios: pintura, literatura, poesía... En esta época convulsa descubren sus primeras relaciones sexuales y el acercamiento a las drogas. Percibirán la represión policial pero también podrán viajar a lugares como Italia o Reino Unido donde están en clandestinidad para encauzar su propio destino. Ganadora del premio al mejor guion en la Mostra de Venecia, la película es una especie de adaptación del ensayo Une Adolescence Dans l’après-Mai (2005) escrito por el propio Assayas. La banda sonora es notable y la historia, en general, funciona.