Jueves, 12 Diciembre 2019
Medipress

Los miembros de la familia, premiada en Belfort

Jue, 28/11/2019 - 14:14
La película de Mateo Bendesky recibe el Gran Premio del festival

Los miembros de la familia, de Mateo Bendesky, ha sido galardonada con el Gran Premio Janin Bazin del Festival de Cine Entrevues de Belfort dedicado al joven y innovador cine independiente. El largometraje tuvo su Premier internacional en el Festival Internacional de Cine de Berlín, BERLINALE  dentro de la Sección Panorama, donde optaba al Premio Teddy Bear.

La película recibió también una Mención Especial en el festival CINEMA JOVE de Valencia, donde participó en su Sección Oficial.

Mateo Bendesky (Buenos Aires), graduado en la Universidad del Cine (FUC) Para el director ésta es su segunda película, tras "Acá adentro" (BAFICI 2013) y cortometrajes como "El ser magnetico"  (Cannes Cinéfondation 2015) y "Nosotros solos" (Toronto 2017). Sus obras han participado en numerosos festivales entre ellos,  Cannes, Berlin, Toronto, Rotterdam, Mar del Plata, BAFICI, Thessaloniki y Toulouse. En 2016 fue seleccionado como participante para el TIFF Laboratorio de TAlento, programa del Festival de Toronto para los directores emergentes. Ha recibido becas de la Colonia MacDowell y de la Fundación Nacional Argentina para las Artes. Actualmente se encuentra en desarrollo de su tercera película "La fiebre".

 

LOS MIEMBROS DE LA FAMILIA está escrita por el propio Mateo Bendesky  y  protagonizada por Sergio Boris ("Diarios de Motocicleta") Tomas Wicz ("Tampoco tan grandes" y "Viaje inesperado"), Laila Maltz ("Familia sumergida")  y Alejandro Russek ("Musica para casarse"), cuenta con el director de fotografia Roman Kasseroller y el compasitor Santiago Palenque y está producido por VOLPE FILMS y VARSOVIA FILMS .

 

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Lucas (17) y Gilda (20) viajan a un pequeño pueblo costero para intentar cumplir la última voluntad de su madre recientemente fallecida: depositar sus restos en el mar. Desafortunadamente, el único "resto" con el que cuentan es su mano prostética, aunque como dice Gilda "da lo mismo, mientras nos lo saquemos de encima”.

Listos para volver a casa, un paro nacional de transporte los deja varados en el pueblo. Lucas, obsesionado con el físicoculturismo y las peleas de contacto, encuentra en la costa tierra fértil para explorar su sexualidad y los límites de su cuerpo. Gilda, aún afectada por su reciente estadía en un centro de rehabilitación y obsesionada con su "mala energía", pone a prueba innumerables terapias y métodos de adivinación para intentar encontrar algún sentido en el mundo que la rodea.

Atrapados en un limbo, deberán confrontar el espacio vacío que dejo el suicido de su madre, al mismo tiempo que despiden su adolescencia y se enfrentan a la ambigüedad de la vida, la muerte y el fitness.