Miércoles, 8 Abril 2020
Medipress

57 Festival Internacional de Cine de Gijón

Lun, 02/12/2019 - 10:38
Formas y formatos para el siglo XXI

Por Jesús Palacios

Del pasado 15 al 23 de noviembre se celebró la nueva edición del FICX, el Festival Internacional de Cine de Gijón, que se abrió con polémica sesión inaugural con la proyección de los dos primeros episodios de la serie de Netflix El vecino, contando con la presencia de su realizador Nacho Vigalondo, sus protagonistas Quim Gutiérrez y Clara Lago y la showrunner asturiana Sara Antuña. Polémica por ser la primera vez que un festival de cine abre fuego con una serie televisiva, poniendo en primera línea la llevada y traída cuestión de si el cine está ahora tanto o más en series y plataformas digitales como en salas y pantallas cinematográficas. Se piense lo que se piense, lo que sí estuvo lleno de mucho y buen cine fue el propio FICX, con una programación tanto en Sección Oficial como en sus muchas secciones paralelas repleta de títulos impresionantes, caracterizados como siempre por la independencia formal y autoral que ha sido y sigue siendo el sello de Gijón.

Si la ganadora como mejor película fue la sobria y formalmente ardua Vitalina Varela del sobrevalorado clásico moderno portugués Pedro Costa, la mejor dirección fue justamente para Lou Ye por su atrevido y metaficcional thriller romántico de espionaje Saturday Fiction, gozoso canto de amor al cine clásico de género a través de su reformulación estilística, sin perder por ello su esencia. Y es que en la 57 edición del FICX junto a títulos que abundan en la denuncia social, utilizando estéticas y narrativas semidocumentales, herederas de la tradición del cinema verité  –como las premiadas Midnight Family y Sole- o presentan retratos intimistas, despojados y sin embargo emotivos hasta lo sentimental bajo finas capas de formalismo –como El viaje de Lillian, premio del Jurado Joven-, encontramos otros que sirven de contrapeso con su afán por re-construir, que no simplemente de-construir, el cine de género, ofreciendo joyas como la ya citada Saturday Fiction o el neo-noir El lago del ganso salvaje de Diao Yinan, la excelente comedia negra Rounds del búlgaro Stephan Komandarev, la delirante The Beach Bum de Harmony Korine y, ya en diferentes secciones, espléndidos filmes de animación como La famosa invasión de los osos en Sicilia de Lorenzo Mattotti, la melancólica Las vidas de Marona de Anca Damian o la irresistible Minuscules – Les mandibules du bout du monde de Hélène Giraud y Thomas Szabo; películas fantásticas como la irlandesa Extra Ordinary o documentales sobre personajes fascinantes como Bruce Chatwin y Felix Kubin, firmado por Herzog el primero y por Marie Losier el segundo. Mi única nota negativa no lo es, por supuesto, respecto al Festival ni al estupendo equipo que mantiene su alto nivel con Alejandro Díaz Castaño al frente, más que digno sucesor y renovador de la línea inaugurada en su día por José Luis Cienfuegos, sino respecto a un Jurado Oficial que dejó en el olvido la impresionante A White, White Day del islandés Hlynur Palmason, una de las mejores películas que quien suscribe ha visto en la última década. En fin, nadie es perfecto.

Todo el palmarés en: http://www.gijonfilmfestival.com/page/19814-palmares-57-edicion